
– Marta Fernández – Europa Press
Podemos exige la exclusión de Marruecos del Mundial 2030
**MADRID, 5 Ago. (EUROPA PRESS)** – En una contundente declaración, Pablo Fernández, coportavoz estatal de Podemos, ha instado a que Marruecos sea despojado de su papel en la organización del Mundial de Fútbol de 2030. La razón principal de su pronunciamiento radica en la calificación de Marruecos como una «dictadura», lo que, según él, representa una violación de la soberanía nacional de España, un tema que ha ganado relevancia tras la reciente crisis migratoria en Ceuta.
Argumentos a favor de la exclusión
Fernández ha manifestado, tanto en redes sociales como en declaraciones a la cadena ‘Cuatro’, que el torneo debería llevarse a cabo exclusivamente entre España y Portugal, excluyendo a Marruecos, que, a su parecer, no debería ser parte de la competición en absoluto, al igual que «todas las dictaduras». Este argumento provoca un intenso debate sobre la ética en la celebración de eventos deportivos a nivel internacional.
El coportavoz de Podemos ha argumentado que el reino alauita no solo infringe los derechos humanos, sino que, además, es responsable de numerosas muertes en un evidente intento de manipulación política que atenta contra España.
La visión de otros sectores políticos
Esta solicitud se suma a la postura de Nahuel González, dirigente de IU y diputado de Sumar, quien también ha manifestado que España no debería compartir el Mundial con un país que instrumentaliza a «personas desesperadas para sus propios beneficios geoestratégicos». Su crítica se alinea con una creciente preocupación sobre el papel de Marruecos en los acontecimientos migratorios recientes.
De hecho, Sumar ha planteado la posibilidad de que el Congreso español se pronuncie sobre este asunto, instando al Gobierno a reconsiderar la organización del Mundial junto a Marruecos, en coordinación con la FIFA, la Federación Española de Fútbol y el Gobierno de Portugal, el tercer país anfitrión de este evento deportivo global.
En medio de estas tensiones políticas y humanitarias, la oposición a la participación de Marruecos en el Mundial sigue capturando la atención, planteando un dilema que combina deporte, política y derechos humanos en la esfera internacional.
