La reconocida plataforma de educación digital Odilo ha dado un paso significativo al renombrarse como Letmino, marcando el inicio de una nueva etapa en su historia. Este cambio de marca surge tras más de una década dedicándose al diseño de estrategias formativas para empresas, alcanzando la impresionante cifra de 170 millones de usuarios a nivel global. En su nueva fase, la compañía ha anunciado su intención de intensificar su presencia internacional, enfocándose especialmente en México y Brasil dentro de Latinoamérica, así como en el continente europeo, poniendo el foco en multinacionales.
Ampliación de servicios y personalización
Letmino no solo cambiará su nombre, sino que también ampliará su gama de servicios. La compañía planea lanzar nuevos productos y reestructurará sus paquetes comerciales. Según destacan desde la empresa, “de este modo, la compañía ofrecerá planes estratégicos diseñados para adaptarse con precisión a la escala, necesidad y momento de madurez formativa de cada organización”.
La visión de Sarah Harmon
Sarah Harmon, quien asume el rol de directora general a partir de abril de 2025, ha compartido su perspectiva sobre este nuevo rumbo: “Iniciamos esta nueva etapa con la misión que siempre nos ha guiado: ayudar a las personas a mantenerse relevantes en un mundo que cambia a gran velocidad. No solo comunicamos una tecnología, sino una forma innovadora de entender el aprendizaje. Nuestra experiencia ha demostrado que la personalización es, ante todo, un reto pedagógico, no únicamente algorítmico. Se trata de comprender qué necesita cada individuo para avanzar. Esa es la visión que hemos aplicado durante más de una década y que ahora, con Letmino, llevaremos aún más lejos”.
Un nuevo comienzo tras la incertidumbre
En cierto modo, este cambio de marca puede interpretarse como un nuevo comienzo para una empresa que ha sido más conocida en los últimos años por las controversias en torno a su dirección que por sus logros empresariales.
A finales de 2024, un grupo de accionistas denunció a Odilo, señalando presuntos delitos de falsedad contable y fraude a la Hacienda Pública y a la Seguridad Social. En su denuncia, acusaban a la dirección, controlada por la familia Rodríguez, de manipular cuentas, crear contratos ficticios y evadir impuestos y cotizaciones. Además, afirmaban que se había intentado bloquear la investigación destruyendo pruebas.
La crisis resultó en la salida de Rodrigo Rodríguez como director de la compañía, tras ser suspendido inicialmente y posteriormente ver rescindido su contrato como CEO. Aunque una investigación externa no encontró pruebas definitivas, se sugirió que existía manipulación en el reconocimiento de ingresos y contratos ficticios. Posteriormente, Rodríguez ofreció su versión de los hechos. En una entrevista en el podcast de Itnig, señaló que Odilo enfrentaba una batalla interna por el control, destacando la presión ejercida por fondos de inversión.
En abril de 2025, la compañía anunció un ERE que resultó en el despido de 37 empleados, un 10% de su plantilla en aquel momento. Ahora, un año y medio después y bajo una nueva dirección, Letmino se encuentra decidida a retomar su senda de crecimiento.
Imagen: ChatGPT
