Fernando Grande-Marlaska, ministro del Interior, ratificó este martes en la comisión de investigación del caso Koldo en el Senado su “confianza plena” en Mercedes González, directora general de la Guardia Civil. Marlaska insistió en que González no se reunió con la denominada fontanera socialista Leire Díez por asuntos vinculados a las investigaciones judiciales de una presunta trama de las cloacas del PSOE, pese a un exhaustivo interrogatorio de casi tres horas y media. El ministro no detalló por qué se produjeron esas citas mientras Díez ya estaba siendo investigada por supuestas maniobras para boicotear causas que pudieran perjudicar al Gobierno, a su partido o al presidente Pedro Sánchez. Tampoco aclaró el significado de las llamadas o mensajes entre la militante y la responsable de la Guardia Civil, incluso después de que González abandonara un “extraño” encuentro en el que se le pidió la restitución de un comandante implicado en el caso Koldo. Grande-Marlaska prometió “hacer todo lo posible” para retirar a Víctor de Aldama, el “nexo corruptor”, la medalla de la Guardia Civil que él mismo le había otorgado en el pasado.
