
Un espectáculo vibrante en los Veranos de la Villa
El último fin de semana, el programa Veranos de la Villa dio la bienvenida a ConcertDanza. Bajo la dirección del talentoso Vasko Vassilev, la prestigiosa agrupación de los Covent Garden Soloists ofreció a los asistentes un despliegue musical, complementado por un grupo de bailarines encabezado por el renombrado Joaquín de Luz.
Una fusión de géneros artísticos
El resultado fue un espectáculo de menor envergadura que los acostumbrados a ver en eventos de André Rieu, pero con la misma esencia festiva. Se trató de un show donde los asistentes, independientemente de su conocimiento sobre música clásica, pudieron disfrutar de piezas ampliamente reconocidas, con la música como vehículo para la conexión pública.
Sin embargo, es importante aclarar que tanto los músicos como Vasko Vassilev son de una calidad indiscutible. En ConcertDanza, su talento se orienta a crear una atmósfera similar a la de un concierto de pop en un gran estadio. A muchos en el público español les evocará los agitados escenarios que solía llenar Ara Malikian.
Una playlist cuidadosamente seleccionada
La propuesta musical parece ser una playlist cuidadosamente elegida por Vasko Vassilev y Joaquín de Luz. Aunque es evidente que poseen una razón para cada selección, desde el auditorio parece que lo único que se percibe es una amalgama de piezas, algunas bailables, donde podrían haberse explorado otros caminos musicales.
Divisiones en el espectáculo
El espectáculo se divide en tres segmentos bien diferenciados: el primero y el tercero combinan la música con danza neoclásica, contemporánea y española; mientras que el segundo se desenvuelve únicamente en el ámbito musical, con influencias flamencas que aportan un sentío especial. Esta fusión es bien recibida por el público, mostrando un esfuerzo notable y transmitiendo simpatía en cada nota.
Desafíos en la danza
Por otro lado, el desempeño en danza presenta ciertas irregularidades. Los bailarines que interpretan danza española y la escuela bolera se destacan entre la multitud. No obstante, podría sugerirse a José Maldonado que modere un poco el ímpetu de su actuación; su intensa entrega, aunque admirable, a veces eclipsa la belleza de su propia danza.
Los bailarines de neoclásico y contemporáneo, aunque capaces, no siempre logran proyectar una conexión orgánica con las piezas. En ciertos momentos, parecen incómodos en sus movimientos, lo que sugiere que las coreografías podrían no alinearse con sus fortalezas individuales.
Momentos destacados y críticas constructivas
Esto es particularmente evidente en Tabula rasa, inspirada en la obra de Arvo Pärt, donde uno de los bailarines hace un gesto poco convencional al quitarse un gorro antes de regresar al escenario. Estos elementos visuales no contribuyen estéticamente al conjunto, sino que distraen de la actuación.
Otro momento a destacar es la Sonata Claro de Luna. 1er Movimiento de Beethoven, donde la interacción entre los dos bailarines, que representan danzas española y contemporánea, no logra encajar. Las diferencias de lenguaje son evidentes, resultando en que los solos funcionan mejor que la colaboración.
Joaquín de Luz merece una mención especial. Su entrega en el escenario es contagiosa, especialmente en el solo que destaca en Partita nº 2 en Re m, BWV 1004. Nº 5 Chaconne de Bach. Su coreografía evoca la pura alegría de bailar, aunque ciertos momentos de fatiga puedan interrumpir el flujo. Sin embargo, su complicidad con Vasko Vassilev, que toca el violín con la misma alegría que emana el baile, es un deleite para los sentidos.
Un espectáculo que conecta con el público
A pesar de las observaciones críticas, la mezcla de concierto y danza parece resonar entre los asistentes. Con su vocación de acercamiento a la cultura popular, ConcertDanza es del tipo de espectáculo que, aunque apolítico en su esencia, encuentra su lugar en los grandes teatros comerciales durante temporadas limitadas.
Es un evento que probablemente no capte el interés de la crítica especializada en términos absolutos, pero sí atrae a un público masivo que busca una experiencia entretenida, ya sea en las cálidas noches de verano o las noches frías de invierno. Una una invitación a disfrutar sin pretensiones, y eso en el fondo es lo que muchos buscan.
